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124, junio 2016

Francia. Lo que quieren los pacientes de la farmacia

Los ciudadanos afirman estar preparados para pasar de la dispensación de productos a la prestación de servicios

París, 19 de mayo. Los pacientes reclaman siempre más servicios de la farmacia. La vacunación se sitúa en el primer lugar de las reivindicaciones de más de 50.000 ciudadanos encuestados por Pharma Système Qualité. Igualmente piden test de cribaje, los test rápidos de diagnóstico del VIH son citados así por la mitad de los consultados. El farmacéutico también se siente como el profesional preparado para ofrecer citas personalizadas de prevención.

¿Son exigentes los pacientes?, se pregunta el diario especializado Le Quotidien du Pharmacien a la vista de los datos, para contestar con un rotundo no. Más bien, afirma, los ciudadanos son conscientes de las competencias de su farmacéutico y más de un tercio están dispuestos a pagar por estos servicios.

Finalmente, los pacientes no dicen nada sobre el consejo que ofrecen los economistas de la salud a los farmacéuticos de abandonar el envase del medicamento para retornar a los servicios. 

Un estudio reciente de la fundación Concorde y de Pharma Système Qualité confirma esta evolución. Esta encuesta analiza las transformaciones a las que se deberán adaptar los farmacéuticos de 2030. Sus autores instan a las farmacias a ser intermediarios de una salud polivalente. Es lo que Hélène Marvillet, presidente de la consultora, describe como "el antiguo farmacéutico de familia se convierte en farmacéutico de atención primaria". Paradójicamente, conectar con su primera vocación sitúa a los farmacéuticos en la innovación.

"Los farmacéuticos tienen en común con Google, Apple, Facebook o Amazon la diversidad de su audiencia. Para ellos "monetizar" a su escala, añade Olivier Babeau, economista y profesor de la Universidad de Burdeos. Los relatores de la comisión de salud de la fundación Concorde instan a los farmacéuticos a explotar la "cybercondría" rampante en Internet. Babeau invita a la profesión a inspirarse en la medicina 4 P: preventiva, predictiva, personalizada y participativa.

Romper con el mostrador

Estos principios no hacen más que responder a los deseos concretos de los pacientes. El farmacéutico tiene un papel que jugar en la prevención a través de las entrevistas orientadas sobre nutrición, higiene, sobrepeso, tabaco, etcétera. Debe igualmente estar presente en el área preventiva gracias a la venta o el acceso a instrumentos de medida de constantes fisiológicas. Los analistas creen igualmente que el farmacéutico encontrará su lugar en la medicina personalizada, especialmente en la preparación del medicamento por impresión 3D, o todavía en el seguimiento personalizado de la adherencia al tratamiento. Este cambio de paradigma no podrá operarse más que a condición de romper la imagen del mostrador, cree Hadrien Philippe, vicepresidente de la Asociación nacional de estudiantes de farmacia de Francia (ANEPF). Más próximo a sus pacientes, el farmacéutico tendrá asimismo que salir de la farmacia. No será virtualmente, sino para inscribirse en los hogares de ancianos o para garantizar la continuidad de los cuidados al alta hospitalaria, gracias a la conciliación de la medicación.

  

Seguir los tratamientos

"El alta hospitalaria es el primer punto de reencuentro con el farmacéutico de farmacia", recuerda Jean-François Thébaut, miembro del colegio del a Alta Autoridad de la Salud. Un voto que está, sin embargo, lejos de realizarse, como  señala Alain Astier, profesor de farmacología y farmacia clínica y miembro de la Academia de la Farmacia: ""hay hasta el presente una ruptura total entre la hospitalización, momento en el que el paciente es cuidado, y su vuelta a casa, donde se encuentra solo, en un vacío sideral", asegura. Según Alain Astier, esta ausencia de "lugar orgánico" es especialmente inquietante en el uso de ciertos medicamentos innovadores. "La mayoría de las veces, los farmacéuticos de farmacia, como los médicos generalistas, no conocen los efectos no deseados. O su toxicidad necesita un seguimiento en la vida real", apunta sugiriendo que la recogida de datos puede ser parte de las nuevas funciones del farmacéutico. Todo como la prevención de la  interrupción del tratamiento. Por ejemplo, con la cronificación del cáncer, muchos pacientes acaban por dejar su tratamiento. Así, "el 30 por ciento de las mujeres tratados con tamoxifeno no siguen la medicación al cabo de un año", lamenta Alain Astier. Si las farmacias están preparadas para implicarse en estos cambios, podrán seguir sujetas a acuerdos convencionales con los sistemas públicos. La remuneración de los farmacéuticos para estas nuevas funciones es otro motor esencial de estos cambios.

Fuente: Le Quotidien du Pharmacien

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Los ciudadanos son conscientes de las competencias de su farmacéutico y más de un tercio están dispuestos a pagar por estos servicios.

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